Aproximación a Sancho de Vargas

Juan Sebastián López García  //

Cada vez que tengo alguna intervención pública en esta ciudad hermana recuerdo que, en la llamada Sala Catacumbas, di la segunda conferencia de mi vida, pocos días después de haber dado la primera en Caideros de San José de Gáldar y a la que siguió otra en la Sa-la de la Heredad de Aguas de la Vega Mayor también en Gáldar. Lo digo porque en este 2016 se cumplirán cuatro décadas de esas actividades. En los años posteriores he sido invitado en diversas ocasiones para impartir conferencias y presentar exposiciones en Guía. Otra vez aquí, en una situación especial: la presentación de un libro.

Agradezco mucho a Pedro González Sosa la oportunidad de estar de nuevo con ustedes, en las fiestas de la Virgen de Guía, celebraciones que al igual que las del Señor Santiago de Gáldar han estado marcadas por el hermanamiento entre nuestras ciudades norteñas. Aprovecho para felicitar al Excmo. Ayuntamiento por la brillantez de los actos y agradecer profundamente las atenciones que los galdenses hemos recibido en todo momento.

Gracias, Pedro, y felicidades por tu libro. Es otra magnífica investigación que se une a las numerosas que tanto han aportado al conocimiento de esta ciudad y a Canarias. Mucho ha escrito el cronista González Sosa, destacando obras tan consultadas por los profanos y especialistas como Fundación de las ermitas, capillas y altares de la Parroquia de GuíaGuía de Gran Canaria, primero villa, después ciudad, etc., porque es un investigador incansable.

En este libro, el propio título o subtítulo indica Aproximación a una biografía, aunque yo diría que es una auténtica biografía, género en el que el autor se mueve con mucha destreza, tal como ha demostrado en algunos de sus trabajos anteriores donde ha tratado la vida de ilustres guienses, de los que destacaría al canónigo Gordillo, pero especialmente lo escrito sobre el insigne artista en su estudio titulado El escultor José Luján Pérez. Noticias para una biografía del hombre, del que se han realizado dos ediciones, la segunda ampliada. Su biografía sobre Luján ha esclarecido muchos aspectos de la vida del artífice y es de obligada consulta para todos los que se acerquen al genial imaginero.

El protagonista del libro es Sancho de Vargas. Si no de forma definitiva, porque el propio autor en su modestia lo ha titulado de Aproximación a una biografía, sin duda es la obra que ofrece la dimensión, hasta ahora desconocida, de este personaje. Pedro González Sosa reúne toda la información dispersa, reinterpreta la documentación, investiga profundamente y aporta novedades que corrigen algunos equívocos que se habían producido. En cuanto a la parte de biografía se evidencia que al autor le apasiona la genealogía y es un campo en el que se mueve con gran habilidad para aclarar los entresijos de familias y linajes.

Al leer el libro recuerdo que en una conversación con el que fuera mi profesor, catedrático de Historia del Arte de la Universidad de La Laguna, el Dr. Antonio de la Banda y Vargas, al comentarle de su apellido común con el fundador de Guía, me dijo que creía que no tenía nada que ver con su familia andaluza. Eso sucedió en la segunda mitad de los años setenta del siglo pasado y ahora gracias a este texto de González Sosa se comprueba que tuvo razón, Sancho es cántabro tal como muy bien se explica en esta investigación.

Sancho de Vargas es casi un personaje de “epopeya”, aunque no “hiciera las Américas” sus gestas en Europa y África nos trazan un perfil que inevitablemente nos llevan a sus contemporáneos que cruzaron el Atlántico. Sancho de Vargas aparece como un hombre sorprendente, con presencia en distintas islas y el cercano continente africano. Gracias a Pedro González el fundador de Guía se convierte en un personaje más conocido, aunque desde hace años el cronista difunde su figura, como hizo en la I Tertulia Pedro de Argüello, 25 años atrás, en la ermita de San Sebastián, cuando Gáldar dedicó una calle de la ciudad de los guanartemes y de las guayarminas a Sancho de Vargas. Esta rotulación no debe de extrañar a nadie, es una figura destacadísima de la historia de la comarca, que ejemplifica una dinámica interinsular de la época, donde Gran Canaria aún mantiene esa supremacía que le dio su anterior conquista a Tenerife, ya que cuando es regidor en el concejo de la Villa de San Cristóbal, luego de La Laguna, apenas han pasado nueve años de la conquista de Nivaria.

Un libro de muchas sugerencias. En la biografía de Sancho aparecen multitud de personajes de la época y a través de los documentos se aprecia la gran deuda que la toponimia actual tiene con este periodo de la historia grancanaria, con diversos nombres derivados de apellidos o de acciones del momento, algunas ligadas al ciclo del azúcar. Es curiosa la referencia a la redacción de partidas en portugués, que si la memoria no me falla es una circunstancia que se repite en las parroquias de Nuestra Señora de la Luz, Garafía (La Palma) y Nuestra Señora de los Remedios, Buenavista del Norte (Tenerife), aunque posiblemente no sean las únicas, posiblemente no se haya valorado bien el influjo luso en las islas. También el hecho de tener Guía potestad bautismal antes de ser declarada parroquia, como pasó en algunas ermitas palmeras durante el siglo XVI, tales como San Bartolomé de La Galga, Puntallana, que conserva de la época una pequeña “pila verde”, o San Antón en Los Canarios, Fuencaliente. Sin duda hay muchas peculiaridades que seguro serán aclaradas en sucesivas investigaciones, como la creación del Beneficio de Santa María de Guía por partición del Beneficio de Santiago de Agáldar (posterior a la muerte de Sancho de Vargas), que entraña cierta complejidad, ya que no supuso la adscripción de feligresías por división territorial, lo que provocó muchas tensiones posteriores que no fueron resueltas hasta el XIX, siglo en el que se hacen coincidir las demarcaciones civiles y eclesiásticas. Un caso análogo con diferente resultado está en La Palma, donde la creación de las parroquias de Nuestra Señora de Montserrat (Los Sauces) y San Andrés Apóstol (Villa de San Andrés) no conllevó la creación posterior de dos municipios diferentes, sino el unificado de San Andrés y Sauces.

Es muy interesante la parte donde se sigue la presencia de Sancho de Vargas en San Cristóbal de La Laguna, incluso se ilustra con el plano de Leonardo Torriani. Por los datos muy claros que ofrece González Sosa, la vivienda del fundador de Guía debió estar en la actual calle Cabrera Pinto, en la cual residí un curso durante mi formación en la Universidad de La Laguna. A diferencia de otras calles paralelas, la vía no llega hasta la actual Nava y Grimón, la popular calle del Agua, sino que muere justo en la calle Viana (que termina en la plaza de San Francisco o del Cristo) frente a la iglesia de San Sebastián. El edificio existe pero su fachada no es visible desde la referida calle Viana, ya que quedó integrada en el interior del Hogar de Ancianos.

La cabecera de San Sebastián sí da al exterior, es un muro ciego que se distingue por su antigüedad del resto de los paramentos en la calle Nava y Grimón. Por su ubicación, esta ermita queda bajando Cabrera Pinto, que dicho de otra manera sería “la calle que va a la puerta de San Sebastián”.

Una última consideración se la quiero dedicar a la advocación de Santa María de Guía, se diría que su devoción fue la gran aportación de futuro de Sancho de Vargas, ya que ha pasado a la historia como fundador de Guía de Gran Canaria a partir de la ermita que fundó y dotó en su honor. Se enumeran algunas localidades con esta devoción en España, que junto con las cercanas de Tenerife, en Isora y Acentejo, hay que considerar además a Nossa Señora da Guia, con presencia en Portugal y su ámbito cultural, incluyendo Brasil. Mientras parece que no está tan arraigada en Madeira y Cabo Verde, me llamó la atención en mis idas a Azores la existencia de varias ermitas dedicadas a esta advocación. La más importante y antigua es la espléndida iglesia de Nuestra Señora de la Guía, con tres naves en la ciudad de Angra do Heroísmo en la isla Terceira, fundada hacia 1464 o 1465 y cedida posteriormente a los franciscanos que fundaron allí su convento, conservando el nombre de la Virgen, actualmente es un museo en esa ciudad Patrimonio Mundial. Por lo menos otras tres islas azoreanas tienen ermitas a esta advocación, tales como San Miguel (en Lagoa), Graciosa (Porto da Praia, Vila da Praia) y Faial, en Horta, donde posiblemente se haga la fiesta más conocida con la imagen embarcada y su cortejo marítimo por el puerto; cuando la visité la imagen no estaba en su ermita, situada en un monte acantilado sobre el mar, sino en la iglesia urbana de Nuestra Señora de las Angustias.

Amigo Pedro González Sosa, colega y hermano de Guía, he tenido el honor de presentar un gran libro, de un gran investigador e ilustre cronista, Hijo Predilecto de Guía de Gran Canaria, sobre un gran personaje, que gracias a tus trabajos va tomando la importancia y dimensión que tiene en la historia de Canarias y en la propia de la ciudad que fundó. Muchas felicidades al autor y al Ayuntamiento de Guía de Gran Canaria por su edición.

(*) Texto leído en la presentación del libro de Pedro González Sosa, durante las pasadas fiestas de la Virgen de Guía. Juan Sebastián López García es cronista oficial de la Ciudad de Gáldar

Fuente: LA PROVINCIA

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